Buenas palabras ofrecidas a quienes están cerca de nosotros
La enseñanza de hoy nos invita a mirar dónde cobran vida las buenas palabras y las buenas enseñanzas. El mundo ya cuenta con excelentes escrituras y enseñanzas, palabras religiosas y sentencias sabias. Incluso con una breve búsqueda en línea, las buenas palabras abundan.
Sin embargo, no importa cuántas buenas palabras haya, si no puedo decir las palabras que la persona que está a mi lado anhela escuchar, esa enseñanza permanece lejos de la vida. Las buenas palabras no se encuentran solo en frases excelentes y lejanas. Deben aparecer como las palabras que necesita la persona que está a mi lado ahora.
A veces son necesarias las palabras te amo, gracias o lo siento. A veces las palabras necesarias son: respeto tu elección, tu pensamiento puede ser correcto o estoy pensando en ti. Cuando esas palabras surgen en el momento adecuado, son la mejor enseñanza.
Elogiar cuando es necesario elogiar, disculparse cuando es necesario disculparse y dar gracias cuando se necesita gratitud es más que una simple etiqueta; es práctica. La compasión y la bondad no terminan con conocer muchas grandes charlas sobre el Dharma. Cobran vida cuando podemos ofrecer las palabras que necesitan las personas cercanas a nosotros.
Hoy, en lugar de buscar solo buenas palabras lejanas, mira lo que la persona que está a tu lado anhela escuchar ahora. No retengas palabras de agradecimiento, disculpa, respeto, amor y reconocimiento. Ofrecer palabras cálidas a alguien cercano a ti es la mejor enseñanza del Dharma de hoy.
El mundo ya tiene muchas buenas palabras y enseñanzas. Pero si no podemos ofrecer las palabras que la persona que está a nuestro lado anhela escuchar, esas palabras quedan lejos de la vida. Decir gracias, lo siento, te respeto y te amo en el momento adecuado es la mejor enseñanza.