La raíz de la aspiración debe alcanzar a todos
La enseñanza de hoy comienza mirando hacia dónde se dirige mi aspiración. Queremos muchas cosas, pero si ese deseo se queda solo en mi satisfacción, mi consumo y mi placer sensorial, la mente puede terminar estrechándose.
La aspiración profunda gana fuerza cuando desea ir más allá de mi propio beneficio, ayudar a muchas personas y beneficiar a la comunidad. Tal aspiración no es un simple deseo; se convierte en la dirección y la energía de la vida.
El monje vio que lo que da sentido incluso hasta el momento final de la vida no es solo el logro exterior. Más importante que lo realizado es con qué tipo de mente intentamos realizarlo y a quién ayudó ese trabajo.
Si la raíz de la aspiración está en el deseo egocéntrico, incluso el cumplimiento puede sentirse vacío. Pero si esa raíz alcanza la compasión y el beneficio, incluso una pequeña acción da lugar a una fuerza duradera.
Mira hoy si lo que esperas es solo para ti, o si puede convertirse en una lámpara que ilumina a alguien. La aspiración dirigida a todos orienta correctamente el día.
La aspiración se estrecha fácilmente cuando se queda solo en mi propia satisfacción. La aspiración que nace del deseo de beneficiar a todos se convierte en la dirección de la vida y en una fuerza duradera.