Vuelve cada situación hacia el estudio de tu propia mente
Cuando vivimos en comunidad, las diferencias de posición y carácter producen fricción. Alguien puede actuar con el deseo de ayudar, pero esa forma de ayudar puede convertirse en una carga para otra persona. Alguien puede decir palabras correctas, y aun así una expresión áspera puede causar dolor.
En tales situaciones, lo importante no es culpar solo a una persona. También es necesario examinar el problema exterior, pero antes de eso debemos ver cómo se mueve nuestra propia mente en relación con el acontecimiento.
Cuando la otra persona no se mueve según nuestros deseos, surge el resentimiento. Cuando sentimos que no se nos reconoce, surge la decepción. Cuando se fortalece la mente que piensa que tiene razón, las palabras se vuelven fácilmente afiladas. Un practicante debe tomar todas estas reacciones como material de estudio.
Una mente responsable no significa cargar con todas las faltas a solas. Significa no convertir la situación solo en culpa, sino buscar la palabra correcta y la acción correcta que podemos realizar. Debemos decir lo que debe decirse, pero decirlo con sabiduría y compasión, no con emoción.
Hoy, no hagamos crecer el resentimiento ante las dificultades entre personas; examinemos nuestra propia mente y respondamos con más sabiduría.
La fricción dentro de una comunidad a menudo no es problema de una sola persona. Primero examina la mente que surge en la situación, y di lo que debe decirse con sabiduría y compasión. Hoy, vuelve cada situación hacia el estudio de la mente.