La dificultad también es un lugar de práctica
No sólo debemos desear que el cuerpo esté libre de enfermedad, que la vida en el mundo esté libre de dificultades o que la práctica esté libre de obstáculos.
Una vida sin ninguna dificultad puede ser cómoda, pero no se convierte en un estudio que profundice la mente. Incluso las aflicciones y los obstáculos, los malentendidos y la injusticia pueden convertirse en lugares de práctica, según cómo los recibamos y los manejemos.
Hoy, en lugar de resentirnos por lo que no sale como deseamos, miremos dentro de nuestra propia mente en medio de ello y pasemos el día aprendiendo el Dharma.
No desees sólo que la vida no tenga dificultades. La práctica se profundiza no cuando no hay obstáculos, sino en cómo manejamos los obstáculos. Que hoy elijamos la reflexión en lugar de la queja y el estudio en lugar del resentimiento.