Cuando no te aferras, llega la primavera de la sabiduría
La naturaleza cambia las estaciones y deja que todos los fenómenos fluyan sin forzar, apresurar ni aferrarse. En la estación en que caen las hojas, podemos aprender más profundamente esta ley natural.
Por más rojas y hermosas que sean las hojas de otoño, el árbol no puede sostenerlas para siempre. Cuando llega el momento, las hojas se vuelven hojas caídas y caen, y el árbol las suelta naturalmente.
Pero en la vida, a menudo no podemos soltar muchas cosas de manera natural. Cuanto más nos apegamos, nos aferramos e intentamos retener, más pesada se vuelve la mente, y de ese lugar surge el sufrimiento.
Lo que no se puede retener debe soltarse. Después de soltar, puede llegar un tiempo parecido al frío invierno, pero así como un árbol atraviesa el invierno y vuelve a encontrarse con la primavera, también se abre un nuevo camino en nuestra vida.
Cuando soltamos naturalmente lo que debe soltarse, podemos encontrar la felicidad de nuevo. Entonces la primavera de la sabiduría aparece en la mente, y la vida crece hacia una forma más bella.
La naturaleza fluye con las estaciones, y un árbol suelta incluso las hermosas hojas de otoño cuando llega el momento. Por apego y aferramiento, intentamos retener lo que no se puede retener, y sufrimos. Pero cuando soltamos naturalmente lo que debe soltarse, atravesamos un tiempo parecido al invierno, encontramos de nuevo la felicidad y nos encontramos con la primavera de la sabiduría en la vida.