La conciencia clara es la fuerza para ver el mundo tal como es
Lo importante en la práctica es conocer claramente todos los fenómenos tal como surgen. Los pensamientos y las emociones surgen dentro de la mente, y muchas cosas suceden en el mundo exterior. Aun así, debemos poder observarlas tal como son.
La conciencia clara no es indiferencia. Más que anteponer solo el deseo de cambiar el mundo, es la fuerza de ver primero con claridad lo que está sucediendo ahora. Si no vemos correctamente, la compasión y la sabiduría no pueden funcionar correctamente.
En el mundo hay asuntos que podemos resolver directamente y asuntos ante los que no podemos hacer nada de inmediato. Cuando podemos ayudar, debemos ayudar con compasión y sabiduría. Incluso cuando no podemos resolver algo directamente, no debemos perder el buen corazón ni la oración.
Lo importante no es dejar que la mente se derrumbe porque se deja arrastrar por los resultados, sino ver con qué tipo de mente miramos y con qué tipo de mente actuamos. Cuando hay conciencia clara, nuestras respuestas se vuelven un poco más claras y nuestras acciones un poco más sabias.
Hoy, no nos aferremos ni nos apartemos de todo lo que surge; conozcámoslo tal como es y respondamos con compasión y sabiduría.
La conciencia clara no es apartarse del mundo, sino la fuerza de verlo tal como es. Cuando puedas ayudar, ayuda; incluso ante aquello que no puedes resolver, no pierdas la compasión ni la sabiduría. Hoy, primero toma conciencia y luego responde con claridad.