El despertar debe conducir a la práctica de la compasión
Los Tres Cuerpos de Buda enseñan que un mismo despertar se manifiesta en tres formas. El Cuerpo del Dharma es el lugar de la mente originalmente pura. El Cuerpo de Recompensa es la forma de la sabiduría que ilumina esa mente mediante la práctica y el mérito. El Cuerpo de Transformación es la actividad compasiva por la cual ese despertar beneficia a los seres en el mundo.
Por eso la práctica no termina con reconocer el lugar original de nuestra propia mente. El despertar debe iluminarse como sabiduría, y esa sabiduría debe conducir de nuevo a la acción compasiva. Su sentido sólo se revela plenamente cuando no permanece dentro, sino que aparece como una vida que ayuda y beneficia a quienes nos rodean en el mundo.
También en nosotros hay una mente originalmente clara y pura. Conocer correctamente esa mente, cultivarla con constancia, iluminar la sabiduría y, finalmente, vivir desde la compasión: éste es el camino del Buda.
Que hoy no olvidemos la mente clara original, compartamos en la medida de lo que hemos cultivado y llevemos el despertar a la práctica de la compasión.
Los Tres Cuerpos de Buda son el Cuerpo del Dharma, el Cuerpo de Recompensa y el Cuerpo de Transformación: la esencia de la verdad, la maduración de la sabiduría y la práctica de la compasión. La práctica empieza al reconocer la mente original, luego ilumina la sabiduría y finalmente vive con compasión en el mundo. Que hoy cuidemos la mente clara y compartamos en la medida de lo que hemos cultivado.