El poder de cambiar la vida proviene de hábitos estables
Para hacer un programa de práctica y seguir estudiando no bastan las buenas ideas por sí solas. Si queremos cambiar la vida, necesitamos hábitos sólidos que realmente podamos repetir.
Los hábitos que cuidan el cuerpo, los hábitos que establecen la vida diaria, los hábitos de expresión creativa, los hábitos de estudio que hacen crecer la sabiduría y los hábitos que establecen la dirección de la mente deben crecer juntos para que la vida encuentre el equilibrio.
El estudio Simudo es el mismo. No podemos ver el buey simplemente pensando que queremos encontrarlo. Cuando existe el hábito de mirar con atención, registrar y practicar diligentemente cada día, el estudio de la mente se convierte en un camino real.
Hoy, antes de desear un gran cambio, que honestamente establezcas un pequeño hábito que cambie tu día.
La vida cambia no por una sola decisión, sino por hábitos constantes. Cuando crecen juntos el cuidado del cuerpo, la vida diaria, la creatividad, el estudio y la dirección de la mente, la práctica se vuelve un camino real.