Compasión que brilla sin discriminación
La enseñanza de hoy comienza con un pasaje en el que el Buda explica, mediante una comparación, las distintas capacidades de los practicantes. Algunas personas vuelven la mente apenas oyen un sonido pequeño. Otras necesitan un estímulo un poco más cercano antes de moverse. Otras solo encuentran la dirección cuando reciben una llamada clara al despertar. En la mente de los practicantes también hay ritmos y profundidades diferentes.
Sin embargo, la compasión del Buda no separa ni rechaza a nadie por esas diferencias. Sea una capacidad alta, media o baja, la enseñanza y la compasión llegan a todos por igual, como el sol que ilumina todos los lugares. La velocidad para comprender puede ser distinta, pero la compasión que se puede recibir no discrimina.
Incluso en el lugar donde escuchamos una charla del Dharma, una persona puede despertar de inmediato, otra puede comprender poco a poco y otra puede tardar un tiempo en entender. Pero esa diferencia no es una marca que deba rechazarse; es la condición desde la cual podemos empezar de nuevo allí donde estamos. Más importante que compararse es moverse con sinceridad según lo que uno ha escuchado ahora.
La práctica no consiste en juzgar la capacidad de otra persona. Consiste en no dejar que la charla del Dharma que me ha llegado pase de largo, y en dar aunque sea un paso correcto desde mi propio lugar. Si nos movemos sin perder un pequeño momento de atención, incluso una persona lenta puede mantenerse firmemente en el camino.
Hoy, en lugar de mirar quién es rápido y quién es lento, examine con cuánta sinceridad se mueve su propia mente después de escuchar la charla del Dharma. Como la compasión sin discriminación ya está brillando, reciba esa luz y camine por el sendero de la práctica con todas sus fuerzas.
Los practicantes tienen diferentes capacidades espirituales, pero la compasión del Buda brilla por igual en todos. Algunos entienden rápidamente y otros se mueven lentamente, pero lo que importa no es la comparación sino el corazón que practica de inmediato de acuerdo con lo que ha oído.