La conciencia ilumina la causa del sufrimiento
En una ciudad desarrollada, se colocan cámaras en muchas áreas para que, cuando ocurre un incidente, la gente pueda investigar su causa. La conciencia en la meditación es similar. Es la fuerza para concentrarse y observar lo que sucede dentro de la mente.
Cuando sufrimos, no lo hacemos simplemente sin motivo alguno. A menudo, alguna causa actúa en la mente, como la ansiedad, el deseo, la ira o un viejo hábito. Pero si no podemos ver esa causa, es difícil salir del mismo sufrimiento.
Por eso es importante la concientización. No sólo durante la meditación, sino también en la vida diaria, debemos observar de cerca qué situaciones sacuden la mente ahora y qué cosas tenemos que nos hacen sufrir.
Todo en el mundo sigue cambiando y fluyendo. Sin embargo, debido a que seguimos albergando un deseo excesivo, ira o hábitos familiares, es posible que sigamos sufriendo por nuestras propias manos.
Hoy, enciende la luz observadora de la mente. Cuando tomas conciencia de la causa del sufrimiento y abandonas el hábito que has estado manteniendo, podrás alejarte un paso de la ansiedad y la infelicidad.
La conciencia es la fuerza para mirar de cerca lo que sucede dentro de la mente. El sufrimiento suele tener causas como la ansiedad, el deseo, la ira o viejos hábitos. Si no tomamos conciencia de la causa, se repite el mismo sufrimiento. Hoy, enciende la luz observadora de la mente, mira lo que estás sosteniendo y deja ir la causa del sufrimiento.