No abandones el camino antes de despertar
Hay momentos en que el estudio no se abre bien, o en que todavía no hemos cumplido el Camino. En esos momentos, lo que más debemos cuidar es la mente que cree que ya sabe cuando aún no sabe correctamente.
Si no hemos despertado correctamente, es fácil tomar lo falso como verdadero. Como insistir en que un venado es un caballo, o afirmar que una sombra es real, podemos llegar a tratar una enfermedad como si fuera el Dharma. Esto es muy peligroso tanto en la práctica como en la vida.
Sobre todo cuando la mente se fortalece con pensamientos como 'yo sé', 'he despertado' o 'ahora yo también tengo algo que mostrar', el estudio puede desviarse con facilidad. La mente que quiere poner al yo por delante cubre la verdad y confunde una satisfacción breve con felicidad.
Por eso, hasta el despertar completo, no debemos soltar el Camino ni por un instante. Necesitamos una mente que vea el no saber como no saber, examine lo turbio como turbio y vuelva a estudiar con humildad.
Hoy, cuando la certeza surja primero en la mente, detente un momento. Examina si lo que sostienes es verdad o una marca creada por el deseo. La felicidad verdadera no llega al aferrarse a lo falso; se acerca mediante un estudio honesto que recuerda el Camino hasta el final.
Antes de despertar, es fácil tomar la falsedad como verdad. Cuanto más se adelanta la mente diciendo que sabe, más se nubla el camino. Mira el no saber como no saber, examina lo nublado como nublado y no abandones el Camino ni por un momento hasta el completo despertar.