La alegría y el amor crecen al mirar dentro de la mente
4 de abril: La alegría y el amor crecen al mirar dentro de la mente
Debemos vivir con alegría y amor. Incluso cuando vivimos entre personas que no nos agradan, no debemos perder la calidez y la compasión que hay en nosotros, como quien añade luz al mundo.
Pero este tipo de vida no surge por sí sola. Hace falta el esfuerzo de mirar en silencio dentro de nosotros mismos y apartarnos poco a poco del miedo y del apego. Si no observamos la mente, la alegría no dura mucho, y el amor y la compasión se tambalean con facilidad.
La verdadera felicidad no llega porque todas las condiciones externas se hayan vuelto favorables. Se profundiza a medida que la vida interior se vuelve más clara. Solo cuando quienes practican gobiernan bien la mente y se apoyan en el Dharma llegan a conocer una paz y una alegría que no se tambalean fácilmente.
Hoy, en lugar de dejarnos arrastrar por las circunstancias externas, miremos primero con calma nuestra propia mente y elijamos el amor en lugar del desagrado, la paz en lugar de la ansiedad y soltar en lugar de aferrarnos.
Una vida con alegría y amor no surge por sí sola. Solo cuando miramos en silencio dentro de nosotros mismos y tratamos de apartarnos del miedo y del apego empiezan a crecer la compasión y la paz. Que hoy miremos primero nuestra propia mente, antes que las condiciones externas.