Este momento presente es práctica
Cuando pensamos en la muerte y el karma, la mente puede volverse pesada. Sin embargo, esta pregunta no es sólo para un futuro lejano. La mente con la que podemos permanecer en el momento final está profundamente conectada con los pensamientos, palabras y acciones que repetimos hoy.
El arrepentimiento no se limita al sentimiento de arrepentimiento por el pasado. Vivir el arrepentimiento es darse cuenta ahora de un hábito equivocado, detenerse para no volver a decir las mismas palabras y cambiar una pequeña acción. Cuando los hábitos presentes cambian de esta manera, la dirección del futuro cambia junto con ellos.
Incluso la mente que quiere obtener bendiciones y méritos se convierte en otro apego si la retenemos con demasiada fuerza. Lo que importa no es calcular lo que ganaremos, sino tomar una decisión cercana al camino del Buda aquí mismo, en este lugar. Poner en orden este momento presente es la práctica del día, y la práctica de cada día se convierte en arrepentimiento para toda la vida.
Lo que importa en esta enseñanza no es obligar a la mente a verse mejor ni intentar cambiarlo todo de una vez. Primero, observe dónde está atrapada la mente en este momento, y desde ese mismo lugar elija un paso en una dirección más recta. La práctica no es un evento especial lejano; aparece en las expresiones, palabras, juicios y cuidados del día.
Mire la mente ahora, en lugar de mirar un futuro lejano. Este momento presente en sí mismo es práctica. Que también hoy esta enseñanza se convierta en una pequeña elección en la vida diaria y ilumine la mente.