Para atrapar al buey de la costumbre, necesitamos determinación y un esfuerzo constante
Una vez que hemos visto el buey, ahora debemos acercarnos y atraparlo. Pero un buey salvaje en el bosque no se captura de inmediato sólo porque lo deseemos. Como se resiste e intenta huir, se necesitan determinación y esfuerzo constante.
Nuestros viejos hábitos son iguales. Incluso cuando pensamos: “No debería enojarme”, la ira vuelve a surgir. Incluso cuando pensamos: “No debería aferrarme”, el apego regresa. Como el hábito es fuerte, no se puede domar sólo con una decisión breve.
Lo importante es la mente que dice: “No lo dejaré ir.” Debemos usar métodos sabios sin causar daño, pero sin rendirnos; debemos atraparlo una y otra vez y domarlo mediante la repetición. Éste es el esfuerzo correcto.
Hoy, no pierdas el buey salvaje de tu propia mente. Dómalo con determinación y esfuerzo constante.
Los viejos hábitos son fuertes. Una decisión breve no basta para domarlos. Lo importante es no rendirse, usar métodos sabios y domarlos una y otra vez con práctica constante.