Mira tu mente antes que las condiciones externas
Mientras vivimos, seguimos mirando hacia afuera. Vemos las situaciones de otras personas, los cambios del mundo y las condiciones ante nuestros ojos, y la mente se sacude fácilmente de un lado a otro. Pero si solo perseguimos lo que está afuera, perdemos lo más importante: nuestra propia mente.
La enseñanza dice: si ves el Dharma fuera de la mente, circulas por nacimiento y muerte; cuando despiertas a la mente única, nacimiento y muerte quedan cortados. Esto no significa negar el mundo. Significa salir de una vida arrastrada por las condiciones externas, por el juicio discriminador y por el apego, y ver primero con claridad cómo se mueve nuestra propia mente.
Cuando vemos nuestra mente con claridad, el juicio discriminador se vuelve más tenue y el apego pierde fuerza. Solo entonces podemos vivir en el mundo con una mente más libre, sin dejarnos arrastrar por las condiciones externas.
Que hoy no entreguemos la mente solo a los acontecimientos externos. Primero cuidemos nuestra propia mente y vivamos el día con conciencia clara, no con juicio discriminador.
Cuando ponemos la mente solo en las condiciones externas, nos sacudimos fácilmente y caemos en juicios discriminadores. Pero cuando vemos nuestra propia mente con claridad, el apego disminuye y la vida se vuelve más ligera. Que hoy miremos primero nuestra mente antes de mirar afuera.