Debemos dejar ir tanto la mente como los objetos
El Seonga Gwibeom enseña que los seres ordinarios son arrastrados por los objetos de la realidad, los practicantes intentan aferrarse sólo a la mente, y el verdadero Dharma está en soltar tanto la mente como los objetos.
Las situaciones externas nos sacuden. Incluso cuando decimos que estamos estudiando la mente, podemos aferrarnos con fuerza a los pensamientos y emociones que surgen. Pero si somos arrastrados por los objetos, o si nos aferramos a la mente, todavía no somos libres.
Dejar que las cosas sean no significa abandonarlas sin cuidado. Significa ser conscientes tanto de la realidad como de la mente, sin quedar atados a ellas, y ver el lugar original.
Hoy también, no te aferres a los asuntos externos ni al ruido de la mente; aprende una libertad más profunda mediante la práctica de soltar ambos.
Los objetos nos sujetan, y luego nosotros nos aferramos a la mente. El camino Seon empieza cuando soltamos ambos.