Cuando se calma la ira, la calidez regresa a la mente
En un día frío, una taza de té caliente o una habitación cálida se sienten especialmente valiosas. Nuestra mente también es así. Junto a una persona cuya mente es cálida, sentimos tranquilidad y felicidad.
No siempre necesitamos buscar lejos la causa de la infelicidad. La gran práctica y el despertar son importantes, pero cuando la mente no es cálida en la vida cotidiana, la infelicidad puede acercarse.
Una de las principales cosas que enfría la mente es la ira. A una mente llena de ira le cuesta hacer surgir compasión, afecto y el deseo de cuidar a alguien.
Cuando nos enojamos, en ese momento puede parecer que hablamos con fuerza. Pero después, a menudo se convierte en algo negativo para nuestras relaciones y queda como arrepentimiento. La otra persona no recibe bien esa ira, y mi propia mente también se vuelve más fría.
Si quieres pasar un día cálido y bueno, primero mira la ira y cálmala. Cuando la ira suba, haz una pausa por un momento y vuelve suavemente tus palabras y acciones hacia la compasión. Entonces la calidez de la compasión vuelve a vivir.
Así como el calor se siente más valioso en un día frío, la mente también se alegra cuando es cálida. No busques solo lejos la causa de la infelicidad; primero mira la ira que enfría tu propia mente. La ira fácilmente se vuelve algo negativo en las relaciones y deja arrepentimiento. Hoy, calma la ira y pasa el día con un corazón compasivo y cálido.