Observe y acepte las cosas tal como son
El corazón de la meditación reside en notar las cosas tal como son. Es la práctica de mirar cuidadosamente con concentración y notar lo que está surgiendo ahora, exactamente como es.
Esta actitud no es necesaria sólo en el asiento de meditación. Mientras vivimos en el mundo, también necesitamos la fuerza para ver, aceptar y reconocer las cosas tal como son.
Queremos que muchas cosas salgan a nuestra manera. Sin embargo, la naturaleza, las estaciones, el mundo y otras personas no se mueven únicamente según nuestros deseos.
Así como no podemos hacer que el otoño llegue inmediatamente después de la primavera, la vida tiene su propio flujo y principios. Cuando intentamos forzar ese flujo a nuestro alcance, surgen conflictos y colisiones.
Hoy, antes de anteponer lo que le gusta y lo que no le gusta, trate primero de notar lo que hay aquí tal como es. Aceptar no es darse por vencido. Es un comienzo sabio que nos libera de infelicidad innecesaria.
El corazón de la meditación es notar las cosas tal como son. El mundo y otras personas no se mueven sólo según mis deseos. Al igual que las leyes de la naturaleza y el fluir de las estaciones, la vida tiene su propio fluir; cuando lo notamos y aceptamos por primera vez, podemos alejarnos gradualmente del conflicto y la infelicidad.