Palabra de hoy

Una mente vacía no conoce límites

2026 . 08 . 01

Vaciar la mente no significa no tener pensamientos ni abandonar las responsabilidades que debemos cumplir. Tampoco significa suprimir pensamientos y sentimientos para que no surjan. Significa ver la codicia, el miedo, la duda y la terquedad que llenan la mente tal como son, sin considerarlos como si fueran la totalidad de lo que somos.

Cuando una habitación pequeña está repleta de pertenencias, resulta difícil incluso abrir la puerta o darse la vuelta dentro. Cuando lo que se necesita se mezcla con cargas que ya no se utilizan, resulta difícil decidir qué hacer primero. La mente es la misma. Si seguimos acumulando palabras del pasado, preocupaciones por lo que aún no ha llegado y pensamientos de comparación, se vuelve difícil ver con claridad lo que tenemos ante nosotros ahora.

El espacio abierto no es incompleto por estar vacío. Al estar abierto, puede recibir nubes, viento y luz solar sin que ninguno de ellos lo obstruya. Una mente clara es lo mismo. Cuando no insistimos en que un solo pensamiento es correcto, hay espacio para escuchar a otra persona y espacio para elegir una acción más sabia antes de dejarnos llevar por la emoción.

Nuestra verdadera naturaleza no es un objeto traído del exterior y colocado en la mente. La codicia, la ira y el engaño sólo lo oscurecen por un tiempo. Cuando los iluminamos y los liberamos, la sabiduría y la compasión se vuelven visibles de forma natural. En lugar de obligarnos a convertirnos en alguien especial, la práctica elimina, uno por uno, lo que oscurece la claridad ya presente.

Esto no significa tratar cada deseo o plan como inherentemente malo. Se necesita pensamiento y planificación para cuidar la vida, cumplir nuestras promesas y fijar objetivos dignos. Sin embargo, deberíamos preguntarnos si han ocupado toda la mente y nos han impedido ver otras posibilidades. Necesitamos la sabiduría para atender cuidadosamente a lo que es necesario y liberar lo que ya pasó o está fuera de nuestro control.

Cuando la mente parezca complicada, no intente resolverlo todo de una vez. Haga una pausa durante tres respiraciones lentas y observe el pensamiento que ocupa más espacio. Pregúntese si es un hecho, miedo o apego, y luego elija la acción que debe tomar ahora. El resto se puede dejar en el espacio abierto durante un tiempo.

El espacio abierto de la mente no es un vacío nihilista; es libertad. Desde ese espacio podemos ver más ampliamente, escuchar con más calidez y actuar con mayor precisión. Una mente vacía no conoce límites. Desde una mente libre de obstáculos, nuestra sabiduría y compasión innatas pueden tomar forma en la vida diaria.

Deje un pensamiento al que se aferra y encuentre una mente tan espaciosa como el cielo abierto.

Cuando la mente está llena de avaricia, duda, apego y juicios que dividen, es difícil ver el camino correcto a seguir. Vaciar la mente no significa abandonar la responsabilidad; significa no confundir un pensamiento al que nos aferramos con todo nuestro ser. Cuando liberamos algo, aparece un espacio como el cielo abierto y nuestra sabiduría y compasión innatas se vuelven visibles.

Informar traducción
Una mente vacía no conoce límites caricatura
Caricatura mostrada en coreano original