Los cinco minutos antes de la confusión pueden levantar de nuevo la mente
Incluso antes de que una situación se complique y caiga de verdad en el desorden, todavía pueden quedar cinco minutos. Esos cinco minutos no son un tiempo de desesperación, sino una oportunidad para recoger la mente y cambiar de dirección.
En el budismo se nos enseña a estar despiertos en cada momento. Pero, si no podemos permanecer siempre perfectamente despiertos, al menos debemos detenernos justo antes de que la confusión crezca, ordenar la respiración y observar la mente.
Una breve meditación Seon de cinco minutos puede convertirse en una pequeña puerta que evita que la mente se derrumbe. Si en ese tiempo retrasamos la reacción, buscamos una respuesta y establecemos de nuevo una mente correcta, también puede cambiar el curso que sigue.
Hoy, antes de que las cosas se enreden, haz una pausa por un momento y deja que cinco minutos de atención salven la mente y la situación.
En el budismo se nos enseña a estar despiertos en cada momento. Pero, si no podemos permanecer siempre perfectamente despiertos, debemos detenernos justo antes de que la confusión crezca, ordenar la respiración y observar la mente. Una breve meditación Seon de cinco minutos puede ser una pequeña puerta que evita que la mente se derrumbe. Si retrasamos la reacción, buscamos una respuesta y establecemos de nuevo una mente correcta, también puede cambiar el curso que sigue.